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martes, 18 de diciembre de 2012

Rica carne asada: Lomo de cerdo en salsa de miel y mostaza

¡Hola a todos!

Tras un tiempo muy liado, ya estoy aquí de vuelta. Las últimas asignaturas que me quedan para acabar la carrera y alguna que otra cosa más me tienen bastante entretenido en estos tiempos.

También comentar que del 26 al 29 de Diciembre, mis amigos Scouts han querido contar conmigo para que les haga de cocinero en un campamento, con ayuda de otros 2 amigos más... ¡hacerle de comer a casi 100 personas! Va a ser un gran reto.

Bueno, dejemos la parte más personal para comentaros esta receta muy fácil y resultona, apta para las fechas que se nos vienen encima. Los ingredientes los venden en todos lados y no son para nada caros, así que doblemente fácil.

Lo que tendremos que tener en cuenta es que hace falta  horno y una fuente apta y de buen tamaño, es lo que debemos tener en cuenta previamente, además de papel albal.


Vamos a necesitar los siguientes ingredientes:

  • Un lomo de cerdo grande
  • Mostaza de la típica que venden en bote
  • Miel
  • Pimienta en grano (si no tenemos mucho tiempo para que macere, pues molida)
  • Pimienta molida
  • Sal
  • Un poco de vinagre blanco
  • Aceite de oliva
  • Agua
  • Hierbas provenzales o finas hierbas (las que más nos gusten, para aromatizar)
Primero, preparamos la mezcla en la que bañaremos la carne. En un vaso ancho, echamos una parte de miel por cada dos de mostaza, una cucharadita de sal, una de pimienta en grano, otra de hierbas, un dedo de agua, una cucharada grande de vinagre y otra de aceite de oliva. Mezclamos bien todo y dejamos reposar un par de horas.
Cogemos el lomo de cerdo, y por la parte en la que lleva la capa de grasa hacemos unos cortes, no demasiado profundos, de forma que dejemos esa parte de la superficie con forma de una malla de cuadraditos (en la foto final podréis apreciar mejor la forma). Después, lo salpimentamos.
Precalentamos el horno al máximo y untamos el fondo de la fuente que vayamos a usar con aceite. Con ayuda de un pincel o algo parecido, embadurnamos el lomo muy bien y lo ponemos en la fuente.
¡Atención! que este paso es el que hará que no se nos seque la carne. Cubrimos la fuente con papel albal, al que le haremos boquetes con ayuda de un cuchillo o tenedor en la superficie. Lo introducimos en el horno y bajamos la temperatura a 180º C. El papel hará que se conserve el líquido y la cocción se haga mejor, dando un resultado más jugoso.
Cada 15 - 20 minutos, lo sacamos y damos una mano de salsa generosa por la parte superior. Lo mantendremos aproximadamente una hora así. Cuando pase la hora retiramos el papel albal y subimos a 200º la temperatura, dejando que gratine la parte superior y reduzca un poco el jugo al gusto. Y ya tendremos listo nuestro lomo al horno, con esta pinta:

 La carne adquiere un punto de caramelizado muy sabroso.


 Dependiendo del tiempo que conserve el papel albal y las veces que le añada de la mezcla, la salsa quedará diferente.
 
Espero que os haya gustado la receta y el resultado, y os animo a todos a que la probéis. Ahora, en Navidad, es una receta que no desentona nada y que suele gustarle a todo el mundo. Poco esfuerzo, ingredientes baratos y un resultado de genial.

También se puede hacer con otro tipo de carne que no sea lomo, como costillas. Yo aconsejo una carne que tenga algo de grasa, como la capa del lomo, así queda más crujiente y la salsa más sabrosa.

Me despido, pero volveré pronto por aquí. A ver si en campamento hago cosas que pueda subir al Blog. Por su puesto, le pediré al jurado, una gran cantidad de niños, que me den su veredicto, ¡suelen ser muy estrictos! jejeje.


¡Saludos a todos, y que paséis una Feliz Navidad!

martes, 5 de junio de 2012

Más vale tarde que nunca. ¡Tarta 3 chocolates!

Hola a todos y disculpad mi ausencia, pero el estudio para los exámenes está cosumiendo mucho de mi tiempo diario.

La semana pasada hice algo diferente, un postre, tarta tres chocolates. Creo que ya era hora de colgar una receta de este estilo.

Es una tarta muy sencilla de hacer, en la que tan solo usaremos el horno (con un recipiente que comentaré posteriormente) y una cacerola como utensilios de cocción. El horno será para cocinar la base de bizcocho de chocolate fondant y la cacerola para hacer los otros pisos (chocolate blanco y chocolate con leche), en los que he utilizado cuajada en polvo.

Nunca antes había usado cuajada. Otras veces que he hecho esta receta he usado sobres de flan, pero el resultado que da la cuajada es muchísimo mejor. Queda una textura fresca y suave, con la que se consigue un contraste con el bizcocho de la base que le aporta bastante ligereza en contraposición de la contundencia del bizcocho.


Necesitaremos los siguientes ingredientes:
Para la base:

  • 5 huevos
  • 250 gr. de azúcar
  • 25 gr. de harina
  • 1 tabletas de chocolate fondant para postres de 200 gramos
  • 200 gr. de mantequilla, y una pizca más para aplicar al molde para que no se pegue (usé margarina porque tiene menos grasa)
Para la capa de chocolate blanco:

  • Un sobre de cuajada (la venden en cualquier supermercado, yo compré esta)
  • 1/4 de litro de leche
  • 1/4 de litro de nata líquida para cocinar
  • 200 gr (tabletas típicas) de chocolate blanco
  • 2 cucharadas soperas de azúcar
Para la capa final de chocolate con leche:

  • Lo mismo que la de chocolate blanco, pero sustituyendo el chocolate blanco por chocolate fondant

Primero, ponemos al baño maría la tableta de chocolate fondant junto a los 200 gr de margarina. Vamos moviendo hasta que ambos ingredientes forman una mezcla totalmente homogénea y añadimos los 250 gr de azúcar. Seguimos mezclando todo hasta que el líquido tenga textura totalmente uniforme.
Retiramos el recipiente al baño maría del fuego y esperamos a que se enfríe un poco. Entonces vamos incorporando los huevos, uno a uno, mezclando con ayuda de unas varillas antes de echar el siguiente.
Cuando terminamos con los huevos, añadimos los 25 gr. de harina, que removeremos bien hasta conseguir de nuevo una pasta homogénea. Mientras, precalentamos el horno a 200º C durante 15 minutos.
Si tenemos un molde desmontable genial, pero si no, podemos usar una de esas tarrinas típicas de las pollerías que venden en casi cualquier sitio y son baratas. untamos con margarina el molde y vertemos la mezcla. Introducimos el molde en el horno durante 25 minutos aproximadamente. Para asegurarnos de que está hecha la base, pinchamos en el centro con un tenedor, y este deberá salir limpio.

Ahora vamos con las capas de chocolate. Primero la de blanco, y a continuación la de con leche, que será exactamente igual que la anterior pero variando el tipo de chocolate.
Calentamos en una olla hasta llevar a punto de ebullición el 1/4 de litro de leche, el 1/4 de litro de nata, el chocolate blanco, las dos cucharadas soperas de azúcar, los 200 gramos de chocolate y el sobre de cuajada, ¡muy importante! sin dejar de remover.
Cuando empiece a hervir, esperamos un minutito siempre mareando la mezcla, y apartamos del fuego.
Vertemos el potingue resultante en el molde anterior sobre el bizcocho, al que le habremos hecho unas rayas en la superficie para que se adhiera bien esta capa.
Dejamos enfriar un tiempo hasta que cuaje la superficie, y repetimos la la operación anterior, pero esta vez con el chocolate fondant.
Cuando hayamos terminado las capas, dejamos reposar a temperatura ambiente un par de horas y decoramos con fideo de colores, lacasitos, conguitos... lo que queramos (siempre que no esté muy caliente, porque yo metí un poco la pata en esto y los fideos de colores desaparecieron... jajaja). Después la metemos en el frigorífico más de tres horas, hasta que la tarta esté bien fresca.
Finalmente, si hemos usado un molde desmontable pues quitamos la parte que rodea a la tarta, y si es una tarrina de aluminio pues cortamos los bordes con ayuda de unas tijeras finas para no  destrozar la tarta.
El resultado fue bastante bueno. Quedó muy rica. Os dejo un par de fotos.





Bueno, espero que os haya gustado. Como podéis ver, no es complicada de hacer, pero requiere su tiempo. Además, yo con la cantidad de ingredientes que he expuesto conseguir sacar dos tartas de tamaño considerable, por lo tanto, no se puede decir que sea caro para el resultado y la cantidad obtenida.

Os la recomiendo si queréis tener un detalle especial con un ser querido, porque es algo que le suele gustar a todo el mundo. Como se suele decir, a nadie le amarga un dulce ;)

Y ya puestos, disculpad el tiempo que pasa entre que publico una receta y otra, pero estoy en plena época de estudio y no puedo sacar demasiado tiempo para otras cosas. De todas formas, tengo fotos de unas cuantas recetas más, así que cuando me apetezca descansar entre ejercicio y ejercicio pues subiré alguna. Tiempo al tiempo.


!Saludos a todos y buen provecho!

¡Y suerte y ánimo para los estudiantes!


lunes, 16 de abril de 2012

Clásicos de la tierra: Carrillada de cerdo en salsa

!Hola a todos¡

Tras un finde muy ajetreado con un par de cumpleaños de amigos, vuelvo a escribir.

Me ofrecí para cocinar en el cumpleaños del viernes para la cena, y pensé en preparar algo rico, típico y que le gustara a todo el mundo. Carrillada de cerdo en salsa, como la que podemos encontrar en la mayoría de los bares de la provincia.

Es un plato no muy difícil de hacer, puesto que sólo contiene verdura y carne estofada, eso sí, durante un largo periodo de tiempo.

Los ingredientes de esta receta son:

  • Un kilo de carrillada de cerdo sin hueso (en el Mercadona venden paquetes ya listos, pero los cachos son algo grandes para mi gusto, los suelo dividir en dos)
  • Dos cebollas grandes
  • 4 dientes de ajo
  • 2 zanahorias grandes
  • 1 patata grande
  • 1 pimiento verde mediano/pequeño
  • Vino para cocinar
  • Pimienta en grano (yo suelo echarle bastantes porque me gusta el sabor que le da)
  • 3 o 4 clavos de olor (esto, para quien no lo conozca. Hay que tener mucho cuidado para la cantidad de esta especia, tiene un sabor muy fuerte que puede llegar a hacer que nuestro guiso sepa solamente a ella, por eso es aconsejable echar lo justo)
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • 3 pastillas de caldo de carne
Ponemos la carrillada en remojo con el clavo, la pimienta y sal, cubriéndola de vino hasta que quede sumergida, durante una o dos horas. Se puede dejar menos, tampoco pasa nada, pero de esta forma el resultado será más sabroso.
Procedemos a cortar la cebolla en juliana, lo más fina que podamos (después es lo que le dará densidad a la salsa), los ajos sin cáscara con un golpe dado, la zanahoria en rodajas, la patata en cachos de 1 cm aprox., y, finalmente, al pimiento le quitamos el rabito y lo partimos en dos partes, de cabeza a punta.
Ponemos a calentar aceite hasta que tape bien el fondo de la olla (de buen tamaño, será todo más manejable para moverlo), de forma generosa, a fuego medio-alto, y, cuando esté caliente, añadimos la cebolla cortada. Movemos para que vaya pochando, y añadimos los ajos al rato. Seguimos rehogando un poco más de tiempo.
A continuación, separamos la carrillada del vino y la añadimos a la olla a misma potencia. Deberemos mover cada poco tiempo para que la carrillada se selle y contenga su jugo.
Cuando todos los trozos de carne han tomado color por todos sus extremos, añadimos el vino de haber macerado la carne junto con los granos de especias que habíamos puesto junto a ellos. Echamos también una pizca generosa de sal y más pimienta si nos apetece.
Ahora, metemos un vaso de agua (preferiblemente de medio litro aproximadamente), e introducimos tres pastillas de caldo de carne. Lo ponemos en el microondas a máxima potencia durante minuto y medio. Cuando finalice, movemos con una cuchara y lo unimos al guiso. Echamos también el pimiento en este punto.
Movemos para que todos los ingredientes queden bien mezclados, y lo dejamos en el fuego a potencia media-alta (pero más media que alta, un 6 de 9) durante casi una hora. Llegados a este momento, metemos en la olla las patatas y las zanahorias, y dejamos de nuevo otra media hora o tres cuartos de hora al mismo fuego.
Es conveniente vigilar de vez en cuando porque si la olla no es buena, el guiso puede llegar a quedarse demasiado espeso, y se nos puede pegar. Lo suyo sería ir mirando cada 10 minutos, moviendo para que no se pegue y probando de sal para rectificar. 
Cuando estemos cerca de la media hora, no estaría de más el probar la carne para ver su textura. Debe quedar muy suave, que no haga falta cuchillo para partir los trozos, sólo con la ayuda del tenedor.
En el momento en el que la salsa sea lo suficientemente espesa y la textura de la carne óptima, tendremos lista nuestra receta. Si la carne está aún algo "plástica", podemos añadir un poco de agua y dejarlo más tiempo al fuego, pero normalmente no suele hacer falta. La foto no es mía, pero el resultado no era muy diferente a este:



Hacer esta receta no es nada del otro mundo, pero hace falta paciencia para ir comprobando cuánto queda para que esté lista, y saber manejar la proporción espesor de la salsa - textura de la carne.

A la gente que la probó el viernes le gustó mucho, ¡así que ya sabéis!
¡Saludos a todos y buena semana!